Esta es una metodología, que
permite ver a los y las profesionales realizar un acercamiento de la realidad
desde las principales necesidades que tienen las personas de un determinado
espacio local. Mediante el uso de técnicas que permitan la participación de
estas personas para construir el diagnostico.
Dichas técnicas pueden ser
dinámicas de grupos, visuales, entrevistas y comunicación oral u observación de
campo. Las herramientas participativas pueden utilizarse no solo para la fase
diagnostica del proceso, sino también para la planificación, como un monitoreo
de las acciones, para retroalimentación y la evaluación.
Este tipo de diagnóstico,
permite que se genere un interés y desarrolle pertenencia al proyecto, las
personas que comienzan a visualizar como actores dentro del proceso y no como
sujetos de estudio.
Por otra parte, estos
procesos son todo un reto para los facilitadores ya que se genera una horizontalidad
en ellos, hasta el trato entre el o la profesional con los miembros de la
comunidad debe dar señales de esa horizontalidad para que las personas se
sientan cómodas para trabajar y dar sus opiniones.
Con las técnicas
participativas se busca conocer a fondo aspectos claves para el desarrollo de
cualquier programa en la comunidad como aspectos sociales, económicos,
políticos, demográficos, ambientales, identificación de actores sociales,
espacio públicos de interés, problemáticas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario